El grano delator

Esta entrada se publicó el 20 feb 2007

Extracto del relato:

Mis sospechas empezaron en el momento en que vi a mi marido desnudándose antes de ir a dormir. Tenía un grano reventado en mitad de la espalda. Un grano que yo no había reventado y que él, con su escasa flexibilidad y gran corpulencia, no pudo alcanzar. A partir de aquel momento empecé desconfiar de él, una aventura era la única respuesta posible. De todas formas me quería asegurar antes de acusarle así que a partir de ese día puse los cinco sentidos en busca de la prueba definitiva.

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